Mi tesis! Parte III: Trabajo duro

(English version below)

Puedes leer la Parte I aquí y la Parte II aquí

Ahora que tenía la parte de morfología definida y con resultados interesantes tenía que complementarla con la parte ecológica. Me centraría en la dieta de mi lagartija de estudio, Microlophus thoracicus. No había casi información previa sobre este tema, pero mi asesor ya había observado que esta lagartija era herbívora. Después me enteraría que tenía un manuscrito preparado donde se demostraba esto formalmente, pero en ese momento no me lo mostró (tal vez para evitar el sesgo?).

Como mencioné en el capítulo anterior, tenía 88 especímenes de M. thoracicus los cuales ya había medido. Ahora me esperaba un largo trabajo. Para cada espécimen tenía que seguir una serie de pasos para registrar el contenido estomacal.

Primero debía abrir a la lagartija ventralmente cortando con unas tijeras pequeñas (de esas que vienen en los kits de disección). Tenía que hacer un corte en forma de U que abarcaba toda la parte de vientre y tórax, levantaba la cubierta y los órganos quedaban al descubierto. Luego tenía que encontrar lo que sería el esófago y la parte final del intestino para cortar ambos extremos y retirar el sistema digestivo entero. Si recuerdo bien, separaba el estómago del intestino y colon y los colocaba en frascos diferentes. Además se tenían que separar otros órganos como el corazón y el hígado para futuros estudios de ADN que pudieran realizarse. Afortunadamente para mi, no participé mucho en este paso de disección ya que no tenía mucha experiencia como “cirujano” para identificar los órganos y cortarlos adecuadamente.

Luego que tenía todos los órganos separados, clasificados y preservados en sus respectivos frascos tenía que empezar a examinar el contenido de los estómagos uno por uno. Para esto abría el estómago con un corte transversal y sacaba todo lo que había adentro en una placa Petri. Bajo un estereoscopio tenía que diferenciar entre los distintos tipos de ítems alimentarios que encontraba.

Con los días me empecé a dar cuenta de lo mucho que me gustaba abrir estómagos de individuos de tamaño grande, ya que generalmente sus estómagos estaban llenos de hojas de Prosopis, las cuales parecían ser su alimento principal. Estas hojas (que clasifiqué simplemente como “material vegetal”) componían a veces más del 80% de la dieta en estos individuos adultos, en consecuencia simplemente tenía que vaciar el estómago, darle una rápida revisada bajo el estereoscopio por si había algún bicho, y finalmente guardar el contenido en un nuevo frasco

Otra historia era revisar estómagos de individuos juveniles o sub-adultos. Estos contenían los restos despedazados de escarabajos, arañas, hormigas, moscas, larvas, etc. Y yo tenía que estimar cuántos individuos de cada tipo de insecto habían. Además tenía que separar cada tipo de bicho para guardarlos por separado en nuevos frascos. Ah! Me olvidaba, además de eso tenía que hacer el estimado del tamaño de cada bicho por separado, a veces incluso a partir de solo una cabeza o una pata. Si tomamos en cuenta que era común encontrar unos 50 insectos por estómago entonces se podrán imaginar que era un trabajo muy tedioso y aburrido. Se podría decir que los momentos felices eran cuando encontraba estómagos vacíos sin nada que separar y medir, o con restos no muy despedazados donde pudiera medir sin usar demasiado mi imaginación para completar los cuerpos.

Luego de terminar todo este aburrido y tedioso trabajo obtuve resultados bastante buenos. Separando la dieta por grupos taxonómicos como coleópteros, dípteros, etc, calculé 3 variables para cada uno: El número de individuos que encontré, el volumen (para esto juntaba todos los restos de cierto tipo de insecto, trataba de darles una forma “ovalada”, medía el ancho y largo de esta masa y utilizaba la fórmula del elipsoide para obtener el volumen) y la frecuencia (el número de veces que encontré al menos un bicho de cierto tipo en un estómago). Luego todos estos datos los transformé a porcentajes del total. Además de hacer estos cálculos para todas las lagartijas separé entre adultos y juveniles para ver si había alguna diferencia (la cual ya había notado a simple vista).

A continuación les muestro unas figuras que resumen todos estos datos a través del llamado “índice de importancia” (Ix), que no es más que la suma de los porcentajes de las 3 variables que mencioné antes dividida entre 3. Los datos son para juveniles (a), adultos (b) y todos los individuos juntos (c):

a

Índice de importancia de cada tipo de item en la dieta de juveniles de M. thoracicus.

 

b

Índice de importancia de cada tipo de item en la dieta de adultos de M. thoracicus.

 

c

Índice de importancia de cada tipo de item en la dieta de todos los individuos de M. thoracicus.

 

Es bastante interesante observar cómo la dieta de los juveniles tiene como ítems más importantes a coleópteros y dípteros, mientras que en los adultos el consumo de Prosopis (hojas, flores y semillas) tiene una importancia relativa de más del 50%.

Personalmente me gusta la siguiente gráfica, donde se ve como el porcentaje del volumen de material vegetal cambia respecto al tamaño de la lagartija (SVL):

%V

Cambio en el porcentaje de volumen de material vegetal en la dieta en relación al tamaño.

 

Si bien hay algunos “outliers” recuerdo que estos correspondían generalmente a estómagos vacíos o casi vacíos. De todas formas todo parecía tener sentido teniendo en cuenta cómo cambiaba la morfología craneal respecto al tamaño. Si observamos la gráfica de índice de forma craneal junto con la gráfica anterior entonces vemos cómo los puntos de morfología van cayendo (la cabeza toma una forma más ancha y corta) mientras el volumen de material vegetal aumenta.

Hasta aquí llegaron los resultados de mi tesis. Una vez me dijeron que la discusión de tus resultados es donde se ve la capacidad de uno y bueno, ese era el siguiente paso.

 

 

Foto de portada: Tomé esa foto en una de mis salidas de campo para este proyecto. Se puede ver la silueta de un árbol de Prosopis, principal alimento de Microlophus thoracicus en esta zona, frente al fuerte sol de Ica (departamento al sur de Lima) que ya se iba ocultando.


 

 

My thesis! Part III: Hard work

You can read part I here and part II here.

 

Now that I had the morphology defined and also interesting results, I had to complement it with the ecological part. I would focus in the diet of my lizard, Microlophus thoracicus. Almost no previous information was available about this subject, but my advisor had already observed that this lizard was herbivore. Time later I would realize that he had a prepared manuscript with another colleague where formally demonstrated this, but in that moment he didn’t show it to me (maybe to avoid a bias?).

As I mentioned in the previous chapter, I had 88 M. thoracicus speciemes, which I had already measured. Now a very time-consuming work awaited me. For each specimen I had to follow a sequence of steps to record the contents of the stomach.

First I had to open the lizard ventrally, cutting with small scissors (one of those that you can find in simple dissection kits). I had to make a U-shaped incision which included all the ventral and thoracic part and pull up the cover to come upon the internal organs. Then I had to find the esophagus and the end of the gut to cut both extremes to remove the whole digestive system. If I remember correctly, I separated the stomach from the guts and colon and put them on different containers. Moreover, other organs like the heart and the liver had to be separated for DNA studies that might be done in the future. Fortunately for me, I didn’t participate a lot in this dissection process because I didn’t had much experience as a “surgeon” to identify organs and to cut them adequately.

After I had all the organs separated, classified and preserved in their respective containers I had to start examining the stomach content one by one. For this I opened the stomach with a transversal cut and took out all that was inside, putting it in a Petri dish. Under a stereoscope I had to differentiate between the different types of dietary items I found.

After some days I started to realize that I really enjoyed to open stomachs of big-sized individuals, because generally their stomachs were full of Prosopis leaves, apparently their main food source. These leaves (which I simply classified as “vegetal material”) composed sometimes more than 80% of the diet of these adult individuals. Consequently, I simply had to empty the stomach, make a quick check under the stereoscope looking for any insect, and finally put everything together in a new container.

A different thing was to check stomachs from juveniles or sub-adults. These contained the destroyed remains of beetles, spiders, ants, flies, larvae, etc; and I had to estimate how many individuals of each type were in every stomach. Moreover, I had to separate each type of insect (and spiders) to put them in different containers. Ah! And also I had to estimate the size of each individual insect, sometimes just from one head or a leg. If we consider that it was common to find around 50 insects per stomach then you can imagine it was a very tedious and boring work.

You could say that the happy moments were when I found empty stomachs without anything to separate and measure, or with not-so destroyed remains where I could do the measurements without using too much imagination to complete the bodies.

After finishing all of this boring and tedious process I obtained quite good results. Classifying the diet by taxonomic groups like coleopterans, dipterans, etc, I calculated 3 variables for each one: the number of individuals I found, the volume (for this I put all the remains of a certain insect type together, tried to give them an “oval” form, measured the width and length of this cluster and used the ellipsoid formula to obtain the volume) and the frequency (the number of times I found at least one individual of a certain type inside a stomach). Then, I converted all this data to percentages of the total. In addition to performing these calculations for all the lizards, I separated them between adults and juveniles to look for any difference (which I had already noticed while opening the stomachs).

Next I will show you some figures that summarize all this data through the so-called “importance index” (Ix), which is just the sum of the percentages of the 3 variables I mentioned above, divided by 3. The data shown is for juveniles (a), adults (b) and all the individuals together (c):

a

Importance index of each item in the diet of M. thoracicus juveniles.

 

 

 

b

Importance index of each item in the diet of M. thoracicus adults.

 

 

c

Importance index of each item in the diet of all the M. thoracicus individuals.

 

It is quite interesting to observe how the diet of the juveniles has coleopterans and dipterans as the most important items, while for adults the consumption of Prosopis (leaves, flowers and seeds) has a relative importance of more than 50%.

Personally I like the next figure, where you can see how the percentage of vegetal material volume changes in respect to the size of the lizard (SVL):

%V

Change in the volume percentage of vegetal material in the diet in respect to the size.

 

Even though there are some outliers I remember that these corresponded generally to empty or almost empty stomachs. Anyways, everything seemed to make sense considering how the cranial morphology changed in respect to the size. If we observe the cranial shape figure together with the previous figure then we see how the morphology points start to fall in the graph (the head takes a wider and shorter shape) while the vegetal material volume increases.

This would represent the end of the results of my Bachelor’s thesis. Once I was told that the discussion of your results is where you show your real capacity and well, that was the next step.

 

Cover photo: I took this picture while finishing a day doing fieldwork for this project. You can see the shape of a Prosopis tree, main dietary item of the Microlophus thoracicus of this zone, in front of the strong sun of Ica (south of Lima), which was already hiding.

 

Advertisements

2 thoughts on “Mi tesis! Parte III: Trabajo duro

  1. Pingback: Mi tesis! Parte IV: El significado | Cosas grandes y ocultas

  2. Pingback: Uranoscodon: cómo vivir en el río | Cosas grandes y ocultas

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s